El Barça realiza una desairada visita a Nelson Mandela
El pasado 20 de junio, el
Barça convirtió a
Mandela en visita
opcional de viaje
organizado. Mandela
recibió a aquellos
jugadores que
voluntariamente
quisieron acudir a la
cita para saludarle.
Oleguer, Thuram, Van
Bronckhorst, Belletti, e
Iniesta, fueron los
únicos que se desplazaron desde Pretoria, donde se encontraban alojados,
hasta Johannesburgo, donde está situada la 'Casa Mandela', sede de la Fundación
Nelson Mandela, para encontrarse con el líder histórico de la lucha contra el
'apartheid'.
También acompañaron a los jugadores el secretario técnico, Txiki Begiristain, y
algún que otro directivo, aunque no precisamente directivos con cargos de alta
representabilidad.
Obviamente, destacan las ausencias de Joan Laporta, Frank Rijkaard, Eto'o,
Ronaldinho, y Puyol, los cuales sin duda no han estado a la altura.
Seguramente, a consecuencia de la avanzada edad de Mandela, este no está en
disposición de recibir grandes grupos, pero eso no justifica el desaire en que se ha
convertido la visita a Mandela.
En su momento, cuando surgió lo de que el Barça fuese a Sudáfrica a participar en
un partido, y se visitase a Mandela, el presidente del club, Joan Laporta, alardeó de
que le complacería, ya que se trata de un personaje relevante, y además abogado
como él. Sin embargo, llegada la cita, Laporta se perdió quien sabe donde.
El entrenador, Rijkaard, tampoco tuvo el detalle de visitar a Mandela, se quedó con
su buen rollo por ahí. De haber sido Van Gaal el que no se dignase a visitar a
Mandela, se le habría criticado sin tregua, pero como es Rijkaard, pues parece que
el desaire es de menor importancia.
El jugador de raza negra, Eto’o, que siempre ha hecho causa del africanismo, no se
ha dignado a visitar Mandela, todo un referente de la lucha de aquellos que
reivindican la igualdad de razas.
De igual manera, Ronaldinho, un jugador que es el gran símbolo de la plantilla del
Barça, el cual está forjado en esto de participar en actos públicos, no ha tenido la
gentileza de asistir a la visita a Mandela. Seguramente, Ronaldinho está demasiado
cansado de intervenir en actos que le reportan beneficios económicos, y por eso,
imagino que asiste a aquellos actos que le aporten más dinero, y claro,
precisamente, visitar a Mandela, no le suponía ampliar su cuenta corriente.
Así mismo, se dio la significativa ausencia del capitán de la plantilla, el jugador
Carles Puyol, que en esta ocasión, curiosamente no ha corroborado su buena
actitud de siempre, tanto como jugador, como persona.
Menos mal que, al menos Oleguer y Thuram sí se dignaron a visitar a Mandela,
junto a los otros tres que también lo hicieron, lo cual sin duda les honra a todos
ellos. Lógicamente, para nada sorprende que, Oleguer y Thuram sí visitasen a
Mandela, puesto que ambos jugadores han dado numerosas muestras de estar
comprometidos en cuestiones que van más allá de lo estrictamente futbolero.


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No cabe duda que, el desaire hacia Mandela, es un hecho del todo reprochable. El
Barça con esta lamentable actitud ha dañado su imagen, cosa que no debe suceder
en ningún caso, y menos llevando en la camiseta la palabra UNICEF, circunstancia
que le honraría si fuera consecuente, pero en caso contrario, que es precisamente lo
que ha pasado al desairar a Mandela, aquello que sería honorable, se convierte en
burda hipocresía.
En numerosas ocasiones, la entidad del Barça, con directivos, técnicos, y jugadores,
se prestan a todo tipo de actos públicos. Actos que en la mayoría de ocasiones le
comportan ingresos económicos, y si ese es el único interés que le mueve para dar
a conocer el Barça, entonces, más les valdría no estampar en la camiseta lo de
UNICEF.
Es evidente que, tanto el Barça como otros equipos, abusan en la lucrante actividad
de prestarse a asistir a actos comerciales, y eso repercute negativamente en el
rendimiento deportivo, ya que en vez de prepararse para estar a buen nivel
deportivo, pierden el tiempo en actos públicos que poco tienen que ver con el
deporte, sino que son claras muestras de negocios. Y claro, visitar a Mandela, no
era precisamente un negocio ni para marcas publicitarias, ni para el Barça, ya que no
había dinero de por medio.
